Enviado por kararikue (hacer clic en el título para leer toda la historia):

“¿Alguna vez te sentiste como el patito feo, rechazado solamente por ser diferente a los demás? Eso le pasó a Luz María hasta que aceptó su verdadera identidad a pesar de los prejuicios ajenos.
Todos esperaban ansiosos su nacimiento. “La tercera es la vencida” decía el papá como si fuera a ganarse un trofeo. Tenía dos hijas y para él era tiempo que naciera el varón de la familia.
Mudaron a una niña al cuarto de la otra. El dormitorio que quedó vacío lo pintaron de celeste como era la tradición: celeste para los nenes; rosado para las nenas. Llenaron los cajones de ropita para varoncito y decoraron las paredes con posters de trencitos, carros y avioncitos. También compraron soldaditos, una pelota de fútbol y una pistola de agua. Parecía como si en lugar de nacer un bebé fueran a adoptar un niño ya caminando…”